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Cómo leer la varilla del aceite correctamente

Revisar el nivel de lubricante es una de las tareas de mantenimiento más sencillas, pero también una de las que más se hace de forma incorrecta. No basta con sacar la varilla y mirar; hay que seguir un proceso exacto para no obtener una lectura falsa.

Además, existe un mito muy peligroso: «Mejor que sobre a que falte». Hoy te explicamos cómo medir el aceite correctamente y por qué superar la línea del máximo puede ser tan destructivo para tu motor como circular sin él.

Guía paso a paso: Cómo medir el nivel de aceite

Para obtener una lectura 100% fiable, sigue rigurosamente estos cuatro pasos:

1. El coche, siempre en llano y frío

Si mides el aceite en una cuesta, el líquido se inclinará y la medición no será real. Además, el motor debe estar frío o llevar parado al menos 15 o 20 minutos. Esto garantiza que todo el aceite de los circuitos haya bajado por gravedad al cárter. Si lo mides justo al apagarlo, parecerá que le falta líquido.

2. Saca la varilla y límpiala (La primera medición no vale)

Localiza la varilla (suele tener un tirador de color plástico brillante: amarillo, rojo o azul). Sácala por completo, pero no mires el nivel todavía. Al circular, el aceite salpica y mancha la varilla más arriba de lo real. Límpiala bien con un trapo limpio o papel que no deje pelusa.

3. Vuelve a introducirla hasta el fondo

Introduce la varilla limpia de nuevo en su sitio, asegurándote de que encaja hasta el tope. Déjala un par de segundos y vuelve a extraerla con cuidado de mantenerla en posición vertical.

4. Lee las marcas de MIN y MAX

En la punta de la varilla verás dos muescas, líneas o puntos:

  • MIN (Mínimo): El límite inferior. Si el aceite está cerca o por debajo, corres el riesgo de gripar el motor.

  • MAX (Máximo): El límite superior. El nivel ideal debe estar exactamente en el medio de ambas marcas, o ligeramente por debajo del máximo.

¿Qué pasa si el nivel supera el máximo? El peligro oculto

Muchos conductores piensan que rellenar el depósito de aceite «hasta el borde» es una buena idea para olvidarse del mantenimiento durante meses. Esto es un grave error.

El espacio del cárter está diseñado para una cantidad exacta de líquido. Si te pasas del máximo, ocurren las siguientes consecuencias:

A. El aceite se convierte en espuma (Cavitación)

Cuando hay demasiado aceite en el cárter, el cigüeñal (la pieza que gira a miles de revoluciones por minuto) empieza a golpear el líquido constantemente. Este batido introduce aire en el aceite, convirtiéndolo en una especie de espuma esponjosa. Las burbujas de aire no lubrican, por lo que la bomba de aceite enviará aire a los componentes del motor, provocando un desgaste brutal por falta de lubricación real.

B. Exceso de presión y rotura de retenes

El espacio de aire dentro del motor disminuye, lo que aumenta drásticamente la presión interna. Esta presión buscará una salida y terminará rompiendo los retenes y juntas de goma. Esto provoca fugas de aceite graves que requerirán desmontar parte del motor para repararlas.

C. Daños en el catalizador y filtro de partículas (FAP)

Al haber demasiado líquido, el motor empezará a succionar el exceso de aceite a través del sistema de ventilación del cárter (válvula PCV), quemándolo en las cámaras de combustión. Esto generará un denso humo blanco-azulado por el tubo de escape y destruirá los costosos sistemas anticonaminación de tu coche, como el catalizador o el filtro de partículas.

¿Qué hacer si te has pasado del límite?

Si al medir el aceite te das cuenta de que supera la marca de MAX por más de unos milímetros, no arranques el coche.

La solución pasa por extraer el exceso. Puedes acudir a un taller mecánico para que lo aspiren con una bomba específica por el propio hueco de la varilla, o vaciar un poco el cárter retirando con cuidado el tornillo del drenaje inferior.

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