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En el mantenimiento preventivo del automóvil y los vehículos industriales, el sistema de refrigeración suele ser el gran olvidado… hasta que la aguja de la temperatura se dispara o salta el aviso de sobrecalentamiento en el cuadro de mandos.

Muchos mecánicos y usuarios cometen el error de vaciar el radiador e introducir directamente el anticongelante nuevo. Si el circuito contiene barro, incrustaciones de cal, óxido o restos de un líquido antiguo degradado y mezclado, el anticongelante nuevo perderá sus propiedades protectoras en cuestión de semanas. Además, la suciedad acumulada puede taponar el radiador de la calefacción o destruir el sello mecánico de la bomba de agua.

La única forma de garantizar una transferencia térmica perfecta y proteger el motor es realizar una limpieza química profunda o flush antes de cada sustitución de fluido.

¿Por qué se ensucia el circuito de refrigeración?

El sistema de refrigeración trabaja bajo condiciones de presión constante y variaciones extremas de temperatura. Con el paso del tiempo, el líquido se degrada por tres razones principales:

  • Mezcla de tecnologías incompatibles: Juntar un anticongelante orgánico (OAT) con uno inorgánico (IAT) provoca una reacción química que gelifica el fluido, creando una pasta marrón gruesa o «barro» que obstruye los conductos.

  • Uso de agua del grifo: La cal y los minerales del agua dura se calcifican con el calor, creando una costra aislante sobre las paredes internas de los radiadores y del bloque motor.

  • Oxidación y corrosión: Cuando los aditivos anticorrosivos del líquido viejo se agotan, el fluido se vuelve ácido y comienza a corroer los componentes de aluminio, hierro y cobre del circuito.

Paso a paso: Cómo realizar un flush de forma profesional

Para realizar este proceso se requiere un limpiador de radiadores químico (flush) y agua desmineralizada para el aclarado.

Paso 1: Vaciado inicial y aplicación del producto

Con el motor totalmente frío, abre el tapón del vaso de expansión y la purga inferior del radiador para drenar el líquido viejo en un recipiente de reciclaje. Vuelve a cerrar la purga, vierte el aditivo limpiador de radiadores por el vaso de expansión y rellena el resto del sistema con agua desmineralizada.

Paso 2: Ciclo de limpieza y desincrustación

Arranca el motor y enciende la calefacción al máximo de temperatura y velocidad (esto asegura que el producto circule también por el radiador de la habitabilidad). Deja el motor funcionando a ralentí durante 15 a 30 minutos (según las instrucciones del fabricante del limpiador) hasta que salte el electroventilador. La química del limpiador disolverá los lodos, el óxido y las incrustaciones sin dañar manguitos ni juntas de goma.

Paso 3: Aclarado (Rinse)

Apaga el motor, deja que se enfríe de nuevo por seguridad y drena todo el fluido de limpieza. Verás salir un líquido oscuro cargado de residuos. Para asegurar un resultado perfecto, vuelve a llenar el circuito solo con agua desmineralizada, enciende el motor durante 5 minutos y vuelve a vaciarlo. Repite hasta que el agua salga completamente transparente.

Paso 4: Llenado con anticongelante nuevo y purgado

Una vez limpio y vacío el circuito, rechina con un anticongelante orgánico de alta calidad al 50%. Arranca el motor con el vaso de expansión abierto para expulsar las bolsas de aire (purgado) y rellena hasta la marca del máximo.

Síntoma observado Causa mecánica probable Riesgo si no se realiza el flush
Líquido de color marrón / barro Degradación de aditivos o mezcla incompatible Taponamiento del radiador y culata rajada por exceso de calor.
La calefacción no calienta Obstrucción del radiador de la calefacción Incapacidad de desempañar el parabrisas y pérdida de confort.
Pérdida de color del líquido nuevo Restos de óxido y acidez del fluido anterior Neutralización inmediata de los aditivos del anticongelante nuevo.

¿Qué anticongelante aplicar tras el lavado?

Tras eliminar los residuos químicos, no debes escatimar en la calidad del refrigerante. Los anticongelantes/refrigerantes orgánicos (Tecnología OAT – Organic Additive Technology) son la mejor opción para motores modernos de aluminio y fundición:

  • Mayor durabilidad: Los aditivos orgánicos no se consumen tan rápido como los inorgánicos tradicionales, ofreciendo protecciones de más de 5 años o 250.000 km.

  • Protección contra la cavitación: Evitan la picadura de la bomba de agua a altas revoluciones.

  • Punto de congelación y ebullición extendido: Una concentración al 50% protege habitualmente hasta los -37 °C y eleva el punto de ebullición por encima de los 130 °C en circuitos presionados.

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